¿Qué? ¿Bad Bunny sin censura?

No escuché ni leí a alguien hablando sobre la cosificación del cuerpo masculino o cuestionando hasta cuándo se van a promover los estándares de belleza occidentales con cuerpos extremadamente tonificados, menos aún abordando lo “pornográfico” del video.

Incomoda cuando lo vinculamos al mundo del arte de performance o cuando trabajadorxs sexuales desean publicar en redes sociales y eso sí es un problema, porque habla de un sistema completamente desigual, censurador y discriminatorio, podríamos decir misógino