x Eli Neira (Vieja Verde Abyecta)
Bajo las consignas, “Pasión y Exceso”, “El placer es político” entre otras, este fin de semana comenzó la 7ma edición de la Muestra Internacional de Cine y Placeres Críticos, Excéntrico, esta vez teniendo como única sede la Ciudad de Valparaíso, con actividades en INSOMNIA Teatro Condell, el Parque Cultural de Valparaíso y el Bar Éxodo.
Mientras saludo a la flora y fauna local que se da cita en la función inaugural, pienso: en qué otro lugar del mundo podría ocurrir un encuentro de cine explícito con financiamiento estatal ad portas de un nuevo gobierno de extrema derecha, sino es aquí, en el viejo puerto que tanto sabe de inmundicias, como diría Hija de Perra, siempre presente. Y ahora que lo recuerdo y el tiempo circular vuelve a mi mente, rememoro el momento en que nos conocimos con Perra, aquí mismo en Valparaíso, precisamente en el Bar Exodo, hace bastantes años atrás, en un encuentro de arte erótico.
…poder reunirnos me parece todo un triunfo.

Así las cosas, cobra todo el sentido Valparaíso como escenario postpornográfico, antifascista, como ciudad imposible donde todo intento de corrección, homogenización, ordenamiento neoliberal y blanca gentrificación sucumbe ante el peso de una geografía abigarrada que solo es posible habitar desde un deseo de resistencia activa.
Esta versión del ExCentrico cuenta además con la urgencia de realizarse luego del cierre total de todas sus cuentas en redes sociales, cuentas del encuentro y cuentas personales de los organizadores. La dimensión del hackeo pareciera erigirse como una señal de advertencia sobre la censura como herramienta de castración en el futuro del mundo.

Sin embargo, aquí estamos, somos los que somos y con nuestros mejores ropajes nos hemos congregado para ver y mostrar cine explícito en todas sus subcategorías; nuevo porno, post porno, cine sexo-disidente, performances radicales, video registros de performances radicales y otras producciones que escapan a todo intento de categorización, lo que nos demuestra lo vivo que está el género. Digo género porque no me atrevería aún a hablar de industria, tal vez por desconocimiento lo admito, pero pasa que como realizadora de contenidos explícitos, familiarizada con todo tipo de silenciamientos, ya poder reunirnos me parece todo un triunfo.
…rememoro el momento en que nos conocimos con Perra, aquí mismo en Valparaíso, precisamente en el Bar Exodo, hace bastantes años atrás, en un encuentro de arte erótico.
Al momento de cerrar esta crónica y habiendo visto solo una primera parte de la programación que se extenderá hasta el 30 de enero, me llevo la agradable impresión de que nos habita una enorme diversidad de estéticas y subjetividades que dan cuenta de un colectivo que escapa permanentemente del deseo homogéneo y de ahí su gran riqueza, junto al común anhelo de superar los imaginarios saturados de sexualidad reproductiva y su consecuente cultura de la violación tan perpetuada tanto por el porno mainstream, en el cual fuimos (mal) educadxs como por todos los dispositivos culturales hegemónicos.

El postporno nos enseña que todo se puede desaprender y en la medida que accedemos al poder significante de imágenes “otras” nos reeducamos en torno a una verdad fundamental; existen tantas sexualidades como personas existen.
Nos habita una enorme diversidad de estéticas y subjetividades que dan cuenta de un colectivo que escapa permanentemente del deseo homogéneo y he ahí su gran riqueza…
Con respecto a la censura que enfrentamos y enfrentaremos recrudecida con seguridad en los tiempos venideros, la respuesta obvia es y ha sido fortalecer nuestras comunidades, extender nuestras alianzas estratégicamente compartiendo urgencias y sentidos políticos. Tenemos claramente la tarea pendiendo de migrar en masa hacia plataformas por fuera de las BIG TEC donde podamos mostrar nuestras obras entre un público adulto y consensuado para seguir trabajando en una zona sino segura, al menos entre pares.
Quizás esa sea nuestro mayor pendiente, ¿cómo creamos refugios seguros para nuestra comunidad y nuestro trabajo en el actual contexto de persecución, vigilancia y censura? De momento nos queda disfrutar de lo avanzado, lo hecho, lo bailado y lo filmado en pantalla gigante y con lo que nos corresponde de nuestros impuestos (porque sí, también pagamos impuestos)

