¡Vaya seis meses, mis amores! Si pensaron que Doña Verde era un debut y despedida, es porque no conocen la fuerza de una vieja que no tiene nada que perder, pero sí mucho que mostrar. Hemos cumplido medio año de vida y, les juro por mis ligas de encaje, que nos ha pasado de todo.
Partimos en la gloria: ¡Más de 100 ejemplares volaron el primer mes! Demostrando que el hambre de porno popular y pensamiento crítico estaba ahí, latiendo en la oscuridad. Desde entonces, esta vieja no ha parado de callejear. Nos instalamos en Centro Perdido, sudamos la gota gorda en la Putifiesta, nos pusimos elegantes (pero no tanto) en FAE y celebramos la existencia en los NoCumpleaños. Vimos porno, sobre todo en Excéntrico, hasta que los ojos nos ardieron, y hemos sido cómplices de cada rincón donde el deseo se manifiesta sin pedir permiso.
Pero no todo ha sido champaña y lubricante. Como buena institución que incomoda, nos ganamos el cariño de muchxs, pero también el escarcheo de lxs de siempre. Como media partners de Excéntrico, estuvimos en las barricadas del placer cuando la moralina de la clase política y los medios tradicionales intentaron censurar lo que no comprenden.
Hasta nos eliminaron nuestra primera cuenta de Instagram, así que nos fuimos a Telegram (está que arde).
¡Y es más! Un activista anti-disidencias se tomó la molestia de citarnos en su reciente publicación, llamándonos una:
“tediosa revista de estética sadomasoquista y pornográfica”
¡Ay, m’hijo! Si supiera que nos ahorró el trabajo de marketing. No podríamos estar más de acuerdo: somos tediosxs para el conservadurismo y deliciosamente pornográficxs para la libertad.
No somos ajenxs al aire rancio que intenta soplar. Vimos con asco cómo el Festival Desviaciones fue atacado por diputados de cartón que se escandalizaron por una obra que hablaba del culo, ¡del culo! Esa geografía tan democrática que todxs portamos. Ante ese odio que busca disciplinar nuestros cuerpos y cerrar nuestras bocas, nuestra respuesta es clara: Resistimos ANALMENTE.
Nos sostenemos desde la autogestión y el goce. Si este segundo número está hoy en sus manos, no es por una subvención del Estado ni por el favor de un empresario, sino por la pura pulsión de vida de cada unx de ustedes. Vieja Verde se imprime con el dinero de lxs pajerxs, de lxs disidentes, de lxs que prefieren gastarse las lucas en cultura perversa antes que en la hipocresía del retail.
Más sabe por Vieja que por Diabla, y lo que hoy sabemos es que la comunidad es nuestro único refugio seguro. Gracias
por ser nuestrxs vecinxs, por ser nuestrxs amantes y por financiar el maquillaje y las ligas de esta edición que viene cargada de más verdad, más carne y más resistencia.
Abran bien la revista y que se abran las grandes nalgas del destino por donde caminaremos libres, pecadorxs y soberanxs.
Con el fuego intacto,
Tu doña verde.
Ante ese odio que busca disciplinar nuestros cuerpos: Resistimos ANALMENTE