Insumos para tu propia Orgía Sáfica II

Entre la primera y la segunda edición de Vieja Verde, hay tantas experiencias que comprueban la potencia del visionado sáfico. Recuerdo particularmente una ocurrida entre mi habitación y las butacas. Se dio un despliegue sin pudor, casi excesivo en su intensidad, de cuerpos adheridos, de mordidas y de olores con una chica a la que saboreé por primera vez mientras veíamos porno gay ¿Porno gay? Suena a paradoja, pero es la constatación de que las imágenes pornográficas, más que cuestiones clasificables, son dispositivos sensibles que se infiltran (sin que sospechemos cómo) en nuestras formas de tocarnos, de desear y de abrazar gestualidades. 

Al rememorar con placer ese compendio de dulces recuerdos, confirmo que requerimos de referencias y fantasías que no obedezcan dócilmente a categorías identitarias para construir nuestros propios repertorios placenteros. Hoy la invitación no es solo a mirar, sino a habitar ese umbral donde lo visto remueve los sentidos, eriza la piel y enlaza estímulos. Porque ver, imaginar y tocar son variaciones de un mismo gesto de cuerpos en búsqueda de tacto. Desde ahí comparto estas nuevas recomendaciones, tus propios insumos para explorar y luego reverberar lo mirado.  

A quick fix” (2024), dirigido por Oran Julius, April Flores y Manon Praline (Alemania). Una exquisita manera de resignificar los códigos del porno mainstream a través de los placeres lésbicos. Aquí vemos los imaginarios que ocurren con una plomera atrevida y las formas en que dos lesbianas se enfrentan a la domesticidad, convirtiéndo una lavadora en una excusa para construir un escenario de vulvas gozosas.

Excelente insumo si te toca compartir tus electrodomésticos con saficidades. 

Progressive Touch”(2019), dirigida por Michael Portnoy (Austria), tiene para lo que le pidan. Recorre placeres musicales y prácticas sexuales diversas con cuerpos que también son múltiples, implicando un escenario lésbico que se desenvuelve a la luz del rock progresivo y que evoca la danza de aves acuáticas, cariñosas, silvestres y enlazadas. Un placer visual sin igual.

Y algo que no puede faltar en esta batería de insumos para tu propia orgía sáfica, es sin duda la producción nacional: 

Ladies Room” (2022), de Sacred Sex. Es la mejor representación de la peligrosidad del deseo lésbico, especialmente si se desata en un baño público. Una fuente de inspiración para todas quienes buscamos construir espacios donde las tramas del siempre mal ponderado “lesbian drama”, estén basadas en mejores guiones cinematográficos porno.

Como bonus dejo la mención a “Cuerpo Cadencia”(2025), donde decidí mostrar mis las fantasías (encarnadas por las grandes Sofía Sirena y Madame Dalia) que tenía cuando era una juvenil y tierna bailarina imaginando (y nada más que imaginando) a mi deliciosa compañera de sala. 

Hay pornografías que invitan a gozar y al mismo tiempo a crear tu propio escenario ideal. 

Todos estos cortometrajes son imagen, placer estético, una fiesta de dichas lésbicas y orgasmos autófragos o colectivos, al mismo tiempo que son actos de resistencia donde la hidratación va de cuenta del juguito de princesa. 

Créditos imagen de portada: Dirección y modelo: Juli Puch. De la serie Peep Show I, 2025, fotografía en diapositiva.
Foto: Charlie Difero. Colabora: César Valencia Donoso (PRO SEX .FIN).